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| La Guerra del Pacífico ; Los Héroes Olvidados www.laguerradelpacifico.cl Por Mauricio Pelayo González |
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Entrevista a Don Arturo Benavides Goytisolo, nieto del héroe chileno de la Guerra del Pacífico, Arturo Benavides Santos, creador, entre otras cosas, del libro "Seis Años de Vacaciones"
No es fácil estar en la puerta de entrada de aquella casa emplazada en la comuna de Las Condes preguntando por Don Arturo. Los nervios son extremadamente difíciles de controlar, pero a esas alturas, uno no puede desistir de la misión encomendada, ni dejar mal a quienes han depositado la confianza en uno para realizar tan honorable trabajo. En ese momento uno solo piensa en no equivocarse y realizar las preguntas de una manera en que todos quienes con posterioridad lean la entrevista, puedan sentirse satisfechos con las preguntas efectuadas y las respuestas entregadas. Al entrar en el domicilio de Don Arturo el corazón comienza a palpitar con mayor rapidez y al momento de enfrentar cara a cara al individuo de mirada decidida y desafiante que con una voz profunda dice: "Hola, Buenas tardes, soy Arturo Benavides", la piel se eriza, un escalofrío recorre el cuerpo con la velocidad de un rayo y uno no sabe si salir corriendo o abrazar a ese sujeto que por sus venas corre la misma sangre que en la Revolución de 1891 derramó su abuelo, Arturo Benavides Santos, Héroe de la Guerra del Pacífico, político, historiador, escritor, arquitecto innato, etc. Luego del nerviosismo inicial, el corazón comienza a retomar sus normales pulsaciones. Es en ese momento cuando uno comienza a admirar la cultura del nieto del héroe que fluye con cada tópico que allí se trata. Así comienza el diálogo con Don Arturo Benavides Goytisolo, el que queremos compartir con ustedes. Anécdotas, apreciaciones respecto a distintos temas y la historia de un patriota que a la edad de tan solo 14 años se enrola como soldado en el batallón Lautaro y con posterioridad redacta sus vivencias acaecidas en las distintas etapas de la Guerra del Pacífico, memorias que llevan el título de "Seis años de vacaciones". Esperamos que los temas aquí tratados no dejen indiferente a nadie.
Don Arturo: ¿A que edad dimensionó realmente quien era su abuelo paterno?
A la edad de 14 años, cuando leí "Seis años de vacaciones", lo leí y me encantó.
¿Cree usted que la población de Chile ha olvidado a los héroes en general y a su abuelo en particular? Me refiero a si usted cree que ellos, ya no forman parte de la memoria colectiva.
Yo creo que mi abuelito está muy olvidado por la mayoría de los historiadores, creo también que está también muy descuidado por las generaciones jóvenes. Hay algunos historiadores que si lo recogen, como por ejemplo Oscar Pinochet de la Barra. Él cita las últimas frases del libro de mi abuelo, es muy bonito ese pasaje..."Terminó la guerra, pero ahora comenzaba la batalla por la vida"..."Unos, sin esfuerzo la ganan y otros, con mucho esfuerzo la pierden". Creo que eso también me marcó mucho, porque veía alrededor figuras que realmente se empeñaban en conquistar algo y siempre quedaban atrás y hay otros que, por pura suerte terminan bien.
Ahora en forma muy personal, ¿que siente usted Don Arturo el llevar Este ilustre nombre y por cierto la misma sangre del héroe?
Trato de llevarlo con la mayor dignidad y el mayor respeto que puedo. Me ha tocado estar en momentos muy difíciles, incluso poniendo en riesgo mi vida y el que diga que uno no tiene susto, miente. Pero yo dije en esos momentos, no puedo quedar mal. Mi papá no arrancó, mi abuelo no arrancó por lo tanto yo no puedo arrancar. Uno "apechuga" por la herencia que tiene. Uno siente una responsabilidad y creo que otros descendientes también las sienten. Es pesada la carga cuando uno lleva un nombre que sabe tiene que dejarlo bien puesto, tanto para mí satisfacción personal como para los demás. La dignidad no solo se relaciona con el honor, sino que es la dignidad de la familia, la dignidad de todo lo que abarca la personalidad y es muy ofensivo perder esa dignidad.
¿Qué opina acerca del actual Ejército chileno, en relación a mantener vigente los héroes patrios, como sin duda lo fue Arturo Benavides Santos?
El Ejército tiene una brillante trayectoria, pero sinceramente lamento que no saque más provecho y sobre todo no difunda más a la juventud, personajes que, realmente, podrían ser modelos de conducta, como el ejemplo Arturo Prat, que creo es un modelo de vida para cualquier joven. Ahora, siempre se le recuerda por el Combate Naval de Iquique, pero Prat es mucho más que eso, pero no se enseñan más esos principios, salvo en los discursos del 21 de Mayo. Respecto a lo de mi abuelo, tengo entendido que todavía sigue siendo obligatorio la lectura del libro "Seis años de vacaciones" para los que ingresan a la Escuela Militar. Si permanece esa tradición, me alegro mucho. En resumen, creo que el Ejército podría hacer mucho más en cuanto a difundir los valores que se deben tener y mantener como chileno y como ciudadano, positivos valores que debe mantener un buen militar y cuando digo militar, lo hago extensivo a la Armada, a la Fuerza Aérea, a Carabineros y a todas las personas.
En un plano más íntimo y personal, ¿como era Arturo Benavides Santos, no como el héroe que conocemos, sino que, como persona, como ser humano?, seguramente usted ha escuchado alguna historia o anécdota de él. ¿Tenía algún vicio por ejemplo?
(Risas), Yo creo que era muy humano en primer lugar. En su libro hay varios pasajes que así lo demuestran. Yo creo que mi abuelo tenía dos vicios que resaltan en el libro que son, uno: un dulcero comilón, fue realmente vicioso, hasta ya muy entrado los años fue así y segundo: muy dormilón. En algunos pasajes de "Seis años de vacaciones", aparece claramente este último "vicio" de mi abuelo.
¿ Con qué y con quién se identificaba políticamente su abuelo? y ¿Existió un traspaso generacional en las ideas políticas de su abuelo?
Mi abuelo tenía una visión política muy clara y de un convencimiento absoluto, era del Partido Conservador de tomo y lomo y sin preguntas. Él era un hombre sumamente Católico, habría tratado de reunir el Estado y la Iglesia. Para él, Dios era el jefe de Estado del universo, idea que yo no comparto, así es que no veo el vínculo. Por otra parte mi padre no se alejó tanto de las ideas de mi abuelo aunque estuvo más ligado a las tendencias sociales. Ahora yo comparto con mi abuelo el pensamiento Portaliano. Es decir los excesos en los gobiernos, no los aceptamos. Arturo Benavides Santos, fue siempre muy llevado de sus ideas y si algo se auto imponía como objetivo, lo intentaba hasta conseguirlo. Cuando estalla la Revolución de 1891, hay que recordar que Orozimbo Barboza, había sido uno de los Comandantes del Lautaro y en ese momento dicho oficial era el Comandante en jefe del Ejército de Balmaceda y de acuerdo a lo que me contó mi padre, mi abuelo habría ido al cuartel donde se encontraba para comunicarle que él iba al norte a hacerse cargo del batallón Constitución número 1 y para desearle mucha suerte...Tengo entendido que ambos se saludaron y se abrazaron, porque se había entablado una camaradería a pesar de la diferencia de años. Pero creo que es un gesto hermoso que un Comandante en Jefe deje suelto a un oficial que se va a cargo de un batallón enemigo, esa es una gran nobleza y la nobleza va también para mi abuelo por el hecho de acercarse al General y también desearle suerte...y los dos tuvieron muy mala suerte. En la Revolución del 91, Barboza fue muerto y mi abuelo perdió una pierna.
¿Que fue de su abuelo entre 1884 y 1891?
Se trató de auto educar, porque naturalmente sus estudios habían quedado totalmente interrumpidos y se dedicó a estudiar libremente, autodidacta arquitectura y comercio, también hizo viajes.
¿O sea no siguió la vida militar?
No, él reestablece su vida militar cuando estalla la Revolución y se va al norte, manteniéndose como tal hasta que culmina ésta, colgando su uniforme por la invalidez que lo produjo una bomba. Lo que no hicieron las balas peruanas, lo hicieron las balas chilenas.
¿Como fue Arturo Benavides Santos como hombre, por ejemplo cuantos matrimonios tuvo, cuantos hijos?
Repito que fue un hombre muy, muy Católico. Primero estuvo casado con Doña Amelia de la Cruz y las Casas, de ese matrimonio tuvo dos hijas, las que no dejaron descendencia, enviudó, posteriormente se casó con Blanca Bruce. Mi abuelita Blanca tuvo 9 o 10 hijos, pero solo llegaron a edad adulta, Blanca, Raquel, mi papá, la tía Teresa, mi tía Leonor y entre medio había un Fernando, que venía después de mi papá, pero murió a los 17 años, creo que producto de Tuberculosis, así es que en realidad quedaron bastante pocos, poca descendencia a pesar de tantos hijos que tuvieron. Luego mi abuelo vuelve a quedar viudo y finalmente ya sesentón se casó con una sobrina de unos cincuenta años, de nombre Cristina Gordon Benavides la que lo acompañaría hasta su muerte. En este último matrimonio no hubo hijos.
Yendo al plano un poco novelesco histórico. ¿Usted leyó el "Adiós al Séptimo de Línea?"
Por supuesto, me encantó, lo devoré. De ahí si puedo contar algunas cosas que me relató mi padre. Mi padre dice que mi abuelo se topó con Doña Leonora Latorre y que nunca quiso revelar cual era su verdadero nombre. O sea el personaje según mi padre, efectivamente existió, pero no con el nombre de Leonora Latorre, sino que conoció a una espía chilena con otro nombre pero no lo iba a revelar por ningún motivo.
¿Por qué no?
Justamente por discreción. Esas son cosas que se valoraban en ese tiempo, y por ningún motivo se iba a revelar la fuente.
¿No sabe usted en que lugar se habría encontrado con ella?
En la Sierra, no sé en que momento o circunstancias, pero fue en la Sierra.
A mí como a usted me encantó el Adiós al Séptimo de Línea, pero cual es su pensamiento, referente a que Jorge Inostroza en muchos pasajes del libro, principalmente en la campaña de la Sierra, hechos narrado y vividos por su abuelo, se les atribuyan a otros oficiales como Alberto del Solar, Teniente del Batallón Esmeralda, ¿No cree que se le quita un poco los créditos a la figura de Arturo Benavides Santos?
Yo creo que es cierto, pero si uno lo toma por lo que es, una novela, no es un libro de historia, no es un libro académico, es una distinción que hay que tomar. Ejemplo, si yo soy historiador y escribo un libro de la Guerra del Pacífico, no se me va a permitir ningún error, no puedo citar mal. Pero si escribo una novela y la quiero hacer entretenida, se le permiten al autor, ciertas licencias literarias.
¿Pero es justo?
Yo creo que sí. Ahora, yo entiendo que es injusto porque yo veo que le quitan el mérito que pueda haber tenido un personaje para dárselo a otro, pero, a ver...Mi abuelito tenía un ordenanza y en el libro, mi abuelito dice que escribe cartas para sus soldados y en uno de los libros que escribió, que no se le ha dado una mayor difusión, titulado como "Juan y Juanita", que son todas las cartas entre este ordenanza, Juan, y su prometida, Juanita, que tengo entendido vivía en Melipilla. Entonces está el relato de la guerra que Juan vivía y a su vez el relato de lo que sucedía en el entorno de Juanita, o su "tocayita" como él la llamaba. Ahora, no todos tuvieron acceso a ese tipo de documentos, así es que el crear un ordenanza, es válido o un Sargento se puede crear en la imaginación y ese es un mérito de Inostroza, porque si él no hace ese libro, probablemente una generación entera no sabría nada de la guerra y no habría quizá, ningún interés al respecto. Así es que, como haya sido, encuentro que el escritor realizó un gran trabajo y no le quitaría méritos por ningún motivo. Yo digo más, tengo tías peruanas que se han ilustrado sobre la Guerra del Pacífico leyendo el Adiós al Séptimo de Línea y les encantaba, porque no hay nada equivalente en el Perú. Por ejemplo en la página www.laguerradelpacifico.cl el creador está haciendo una gran labor de difusión de los personajes de la guerra, que les permite a los descendientes y a todos en general, conocer los méritos de estos antepasados, y de esa forma se va ampliando el conocimiento de la gente respecto a quienes participaron en este hecho armado, ese es una bastón de conocimiento que se va entregando a generaciones futuras.
¿Sabe usted si su abuelo conoció a algún otro personaje o entabló algún grado de amistad con algún otro héroe?
Si claro, mi abuelo, según contaba mi padre, fue muy amigo del Almirante Latorre. No creo que la amistad haya sido forjada durante la guerra, siendo los dos porteños, se habrán topado por allí, comenzando la amistad entre ellos. Cuando en algún momento a mi abuelo el gobierno le corta la pensión de inválido por estar en contra del Presidente Carlos Ibáñez, él, y el Almirante se dirigieron con sus uniformes de parada al portal "Fernández Concha" y comenzaron a vender diarios diciendo "VENDO DIARIO ILUSTRADO PORQUE EL GOBIERNO ME CORTÓ LA PENSIÓN" (risas)...Al día siguiente le habían renovado la pensión. Haber visto a estos dos personajes, tiene que haber sido bastante chocante y bastante feo para el gobierno.
¿Qué significó el "Lautaro" para su abuelo?
Su vida. El Lautaro fue su vida. Nunca lo olvidó. Muchos años de su vida, posterior a la guerra, mi abuelo lo dedicó a la creación de organizaciones pro veteranos, defendiendo sus derechos, peleando por Legislación, por los sueldos, porque no les pagaban. Mi abuelo entonces siempre, hasta el último momento peleó por los veteranos. Incluso él tuvo un juicio, que se llamó juicio por desacato, porque el General Blanche a los veteranos de la Guerra del Pacífico los trató de rotos y mi abuelo lo consideró un insulto que no se lo aceptaba a nadie, menos a un General de la República. A sus hombres, no los podía tratar de rotos.
Tengo entendido Don Arturo que una tía suya, hija de Arturo Benavides Santos aun sigue viva...¿Ella recibe algún tipo de pensión por haber sido hija de veterano?
Efectivamente, la tía Teresa aun vive y aun recibe un montepío por haber sido hija de mi abuelo...
¿Usted sabe cuanto dinero recibe por ello?
No tengo la menor idea y si lo supiera no lo diría (risas)
¿Qué fue Don Arturo, del hermano mayor de su abuelo que es bastante nombrado en el libro?
No tuvo nunca más actuación ni política ni militar, tuvo familia y la verdad es que estoy tratando de rastrear a sus descendientes, situación que no he podido averiguar aun a pesar de muchos libros de genealogía que he comprado y las investigaciones que he realizado en el Arzobispado donde están todos los informes de los bautismos, etc.
¿Qué situaciones lo marcaron luego de haber leído el "Seis años de vacaciones"?
Lo que más me ha marcado es el combate de Tarma Tambo por supuesto, destaco también la batalla de Tacna, donde siendo niño y con el miedo que naturalmente tiene que haber sentido, nunca aflojó, nunca se dio por vencido y eso a mí me ejerció una gran influencia. Y hay otra que no dice relación muy exacta a la pregunta, pero si la quiero dar a conocer...Habiendo conocido y luego de haberme interiorizado más de mi abuelo y sabiendo que a él le volaron la pierna, había una relación bastante directa, porque como tuve Poliomielitis y tuve que andar con muletas y con aparatos ortopédicos, ahí se produjo en mí un acercamiento muy profundo, del alma, fue un sentimiento de que se la podía y si el se la pudo, yo también me la puedo. Eso me marcó mucho, saber que apechugó hasta el final y nunca se dio por vencido, y cojo y todo, fue electo Alcalde por Valparaíso por el año 1900, 1901, realizó muchas obras como el Paseo Victoria, que ante la gran oposición de los ciudadanos de Valparaíso que estaban discutiendo como se hacía, yo creo que ahí le salió la parte militar ya que citó a todos los funcionarios de la Municipalidad a las 03:00 de la mañana y cerró entera la Plaza Victoria, al día siguiente no había nada, arrasó la Plaza Victoria, que era un basural en ese tiempo tengo entendido y como digo, al día siguiente los ciudadanos de Valparaíso se encontraron con el lugar totalmente tapiado ya que mi abuelo ya había tomado la decisión, siendo ya, un hecho consumado. Tengo entendido que a mi abuelo lo acusaron de haberse traído los Leones y otras esculturas que están ahí desde el Perú y mi abuelo lo negó enfáticamente, realmente se enfurecía, se indignaba cuando le enrostraban cosas como esa. Otra característica de mi abuelo es el gran respeto hacia sus enemigos, mi abuelo en ningún momento trata mal a sus adversarios, al contrario, siempre los eleva y se molestaba mucho cuando trataban mal a peruanos y bolivianos. Curiosamente mi padre terminó casándose con una peruana. Es curioso, mi abuelo estuvo a los 15 años en la toma del Morro de Arica, avanzando por la costa y por el otro lado de mi familia estaba Bolognesi quien murió defendiendo la plaza y por quien tengo un gran cariño, principalmente por su bravura al momento de la respuesta dada al emisario chileno cuando se le pidió la rendición..."Vamos a pelear hasta disparar el último cartucho".
Un pasaje del libro muy interesante es cuando su abuelo se encuentra en Arequipa con un hombre muy parecido a su padre confundiéndolo con él. ¿Qué sabe usted de eso?
Efectivamente, Francisco Benavides, el papá de mi abuelito recibe una carta de él, relatando que en un pasaje, caminando por una vereda en Arequipa, encuentra a una persona, y mi abuelo al verlo lo abraza y le dice ¡PAPÁ¡, ¡PAPÁ!. El señor queda turbado y muy incómodo. Hay que imaginarse como podría haber estado un señor peruano siendo abrazado por un oficial chileno, llamándolo más encima papá. Se sintieron muy turbados, pero se sentaron a conversar y cuando hubo un intercambio de tarjetas, resultó ser que el caballero se llamaba Francisco Benavides, que no pasa de ser una gran coincidencia, que el hijo confunda a otro señor por su padre y que ese señor termine siendo Benavides también.
¿Después de ser Alcalde de Valparaíso, que hizo su abuelo?
Ejerció el comercio, le fue muy bien en la vida, por lo visto se dedicó a las acciones, ganó mucha plata, tuvo uno de los primeros autos en Valparaíso, tuvo una casa muy linda que yo la alcancé a conocer antes de que la derrumbaran. Se encontraba al lado de un Colegio, creo que al lado de las Monjas Francesas y aquí hay una parte divertida porque mi abuelo obligó a mi papá a estudiar en sus primeros años de estudio en dicho colegio porque había una puerta que accedía al colegio que estaba atrás. A mi papá no le gustó nada la idea... Como decía, mi abuelo se dedicó al comercio, luego quebró y cuando eso sucedió, se trasladó a Santiago, puso a todas mis tías en una casa, las encerró prácticamente les dio todo para sus gastos y partió a Buenos Aires con mi papá a rehacerse y pagar sus deudas. A su vuelta, ejerció como director del diario La Unión, que era el equivalente al diario Ilustrado de Santiago. Era en el fondo el diario del partido Conservador del puerto, que en esa época era muy importante la asamblea conservadora de Valparaíso y es ahí donde atacaba mucho al presidente Alessandri y a otros personajes de la época. Hay una anécdota muy simpática, una pelea entre estos dos Arturo, Arturo Alessandri Palma y Arturo Benavides Santos. Mi abuelo tomaba el tren en Valparaíso, llegaba a Santiago, se iba al San Ignacio, escuchaba misa y se iba caminando por la Alameda, él usaba levita y su sombrero de copa y caminando con sus muletas, en muchas oportunidades se topaba justo a la hora en que salía el presidente a tomar aire con sus amigos, por calle Teatinos rumbo a la Alameda a descansar un rato. Él andaba con sus amigos y es muy sabido que este señor era muy garabatero dentro de su grupo de amigos, como Presidente claro, era un caballero y mi abuelo cuando se topaba con él, se detenía, se sacaba el sombrero y le decía "Buenos días su excelencia", se ponía el sombrero, a su vez Alessandri hacía lo mismo "Buenos días Don Arturo" y pasaban en direcciones contrarias sin siquiera mirarse ya que existían animosidades políticas entre ambos y estos sucedía muy seguido. Entonces un día en que por casualidad mi papá, Arturo Benavides Bruce siguió esta comitiva presidencial, escuchó decir al presidente Alessandri "¡Que se ha imaginado ese desgraciado, tal por cual que se burla de mí todos los días, saludándome para después criticarme en las editoriales de los diarios, etc!?. Mi papá que escuchó esto, se lo comento a mi abuelo el que se indignó más todavía y al día siguiente se produce la misma escena, se detienen ambos como a diez metros uno del otro y Alessandri se sacó instintivamente el sombrero y mi abuelo no se sacó el suyo, a esto, Alessandri le habría dicho: "¿Por qué no me saluda Don Arturo?" y mi abuelo le contestó: "Porque hasta ayer saludaba por respeto al que era el Presidente de la República", nunca más lo saludó. Otra característica de mi abuelo, para que vean como estaba formado y esto podría resultarle chocante, incluso pesado a muchas personas, me imagino que muchas madres lo encontrarán horroroso lo que voy a contar. En manifestaciones contra Ibáñez cuando fue gobierno, en esa época Carabineros dispersaba no con guanacos con agua, sino que Carabineros se formaba en línea a caballo con sus lanzas, tocaban clarín anunciando que se dispersara la multitud y después de unos tantos avisos, cargaba por la Alameda hacia abajo con sus lanzas hacia delante y al que le tocaba le tocaba no más. Nada de chorritos de agua en esa época sino que a carga de caballería por la Alameda para dispersar a los tumultos y mi padre se metió en uno de esos haciendo frente a uno de los Carabineros, con un palo golpeó la lanza, le tomó las riendas al caballo y cometió un error tremendo, porque en vez de jalarlo hacia sí, lo trató de empujar, ante esto el Carabinero alcanzó a sacar su sable y le pegó un sablazo a mi papá, por suerte no le dio de lleno con el filo sino que le dio de canto, pero en la cabeza, provocándole una herida de unos 8 centímetros, comenzando a sangrar profusamente. De alguna forma mi papá llegó a la casa, en ese tiempo vivía por San Ignacio, mis tías lo atendieron y trataron de curarlo cuando en eso, aparece mi abuelo, preguntando que había sucedido, al explicarle mi padre lo que había acontecido, mi abuelo pregunta "¿Quién ganó?" ante respuestas evasivas de mi padre, mi abuelo exclama: "¡A mi casa no vuelve un hijo derrotado!" por lo que mi papá se tuvo que ir a curar a una farmacia del sector.
Volviendo unos años atrás con respecto a lo que usted nos ha relatado ahora ¿Sus Bisabuelos, los papá del héroe, de que clase social eran?, ¿Eran de una clase acaudalada?.
No, mi bisabuelo Francisco Benavides Carrera, casado con Leonor Santos del Real, era funcionario de aduana, así es que eran una familia porteña, yo diría que eran solo de clase media.
La familia de su abuelo estaba emparentada de alguna manera con otras familias de conocidos y heroicos apellidos ¿Qué tan efectivo es eso?
Yo siempre he tratado de seguir esa pista ya que mi bisabuelo antes nombrado, Francisco Benavides Carrera tenía un nivel de parentesco aunque no directo con los hermanos Carrera que conocemos en la historia de la Independencia de Chile, pero no lo he podido aclarar realmente. Ahora hay una relación...Esto me lo contó mi padre...Cuando mi abuelo entró al caserío de La Concepción y vio a su "primo", le afectó mucho, porque mi abuelo fue uno de los primeros, si no el primero que entró a La Concepción (El primo sería en este caso Ignacio Carrera Pinto)...Así es que hay una serie de cosas que lamentablemente no las puedo probar, pero que pueden ser factible. Ahora y saliendo un poco del tema, hay otro familiar que es igualmente interesante de conocer, hablamos de la Beatita Benavides, para muchos tendría que haber sido la primera Santa Chilena. Incluso Benjamín Vicuña Mackenna en su libro Santiago-Valparaíso la menciona. Él, siendo Masón la cataloga de una santa mujer y se impresiona mucho, porque la Beatita Benavides, de repente estaba en esta casa y a la misma hora otra persona la había visto en la carretera Panamericana Norte, además se le atribuyen varios milagros. Como persona fue una santa porque su casa, la casona de los Benavides en Quillota, la utilizó como hospital, era prácticamente un refugio para todos aquellos que necesitaran un lugar y no con plata ajena, con plata de ella. Ella iba a buscar a las personas necesitadas y los alojaba en la casa. Además iba a la cárcel para acompañar a los reos declarados a pena de muerte. Ahora también hay que decir que el levantamiento de Quillota fue en la quinta de los Benavides, los hermanos Benavides fueron los que sublevaron Quillota cuando venía el Ejército Libertador.
¿Cree usted que fue un error que Arturo Benavides Santos haya tomado bando el la Revolución de 1891?
No creo porque mi abuelo siempre participó en lo que él pensaba justo, y en lo que estaba convencido, en sus ideales. Así que no creo que lo haya hecho por conveniencia en ningún caso. Yo no creo que haya calculado quien iba a ganar la guerra, él fue porque era su absoluto convencimiento y se la jugó y perdió la pierna, o sea no creo que haya salido ganador. A todo esto mi abuelo se retiró del partido Conservador muy enojado cuando en una oportunidad, no recuerdo la fecha, se iba a erigir un monumento a Balmaceda en Santiago y en una de estas asambleas del partido Conservador, (partido que por cierto estaba en contra Balmaceda), cuando comenzaron a pasar la bandeja para recolectar fondos para el monumento, mi abuelo se paró muy molesto manifestando que él consideraba una afrenta, porque él había perdido una pierna en la Revolución y otros habían perdido la vida por una causa, y que ahora, pasaran pidiendo dinero...o sea...él lo consideró como una grave falta de respeto.
Usted me decía hace poco que había luchado bastante para que se mantuvieran vigentes y perduraran en el tiempo los hechos y héroes de la Guerra del Pacífico. ¿Qué siente usted cuando ve que un grupo de personas, en su mayoría jóvenes se comienzan a unir por una causa común, por un sentimiento de respeto y admiración a esos valerosos héroes?
A mi me parece fantástico, y no solamente eso, a mi me produjo un gran entusiasmo, me llenó de vigor y fuerzas de seguir el legado y transmitir el legado que uno tiene. Es muy agradable sentirse acompañado en ideas similares. Uno de repente siente que está perdiendo el tiempo y uno está solo. Yo creo que es meritorio que se hayan juntado, con esto me siento muy motivado y muy agradecido porque me han dado un nuevo aliento.
Para finalizar, que mensaje le daría a este grupo y a las miles de personas en Chile, Perú y Bolivia que mantienen un especial sentimiento por la Guerra y sus héroes extremadamente arraigados en sus corazones.
Que sigan con el mensaje, que sigan con la misma labor que están realizando y que de alguna manera, todos tomemos la bandera de no olvidar a todos los chilenos que participaron de este conflicto armado, no solamente a los que figuran, porque hay muchos que quizá hicieron grandes cosas, pero que murieron y no tuvieron a quien decírselo, quizá no tuvieron familia, quizá no dejaron a nadie que pudiera relatar lo que ellos pudieron haber aportado en sus fatigas y ahí recojo lo que dice mi abuelo cuando dedica el libro "Seis años de vacaciones"...A los jóvenes que alguna vez sientan fatiga o se encuentren decaídos, se sientan inspirados por el libro y vean todo lo que sufrió esa generación, para hacernos a nosotros, los chilenos que somos hoy y eso no debe ser perdido, esa antorcha debe seguir adelante siempre con el correr del tiempo mantenerla vigente y que quede en la historia la vida de mi abuelo, en los anales, que se haga justicia, eso es lo importante. Espero muy sinceramente que este grupo no decaiga y que por el contrario, con el tiempo sea más y más numeroso.
Así culmina la entrevista con el nieto del este gran héroe chileno, conocido como Arturo Benavides Santos, o el niño soldado, que se convierte en hombre durante la Guerra, y quien participó de todas las campañas de esta...No podemos dejar de mencionar momentos de extrema emoción durante la entrevista, como cuando Don Arturo nos muestra algunos utensilios del héroe, por ejemplo la máquina de afeitar que usó Benavides durante el conflicto armado, las esquirlas de la bomba que se incrustaron en su pierna izquierda y que significarían más tarde la amputación de ésta. O la banda de color rojo con una estrella blanca que usaban en el brazo los Congresistas en la Revolución de 1891, para diferenciarse de los Balmacedistas, ambos objetos aun, con la sangre del héroe. O la escarapela bordada en forma de corazón que refleja a la Virgen del Carmen y que las niñas quillotanas se esmeraron en confeccionar para que los soldados y oficiales del Lautaro se fueran protegidos al teatro de operaciones...Solamente nos queda agradecer la manifiesta franqueza y sinceridad mostrada por Don Arturo Benavides Goytisolo y la buena disposición por compartir sus conocimientos y los objetos personales de su abuelo con nosotros...Una vez más, MUCHAS GRACIAS.
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