La Guerra del Pacífico ; Los Héroes Olvidados             www.laguerradelpacifico.cl                                                                                                                             Por Mauricio Pelayo González
 







 

Héroes y Biografías

Chile

 

 

 

Coronel Pedro Lagos

 

Nace en la ciudad de Chillan en 1832. En marzo de 1846 ingresa a la escuela de clases, establecimiento anexo de la escuela militar. Un año mas tarde egresaba como sargento distinguido, siendo destinado al batallón de infantería Chacabuco. Su primer comandante de compañía fue el capitán Santiago Amengual.

Después de cuatro años, por su destacada actuación dentro de la institución militar paso a integrar el escalafón de oficial como subteniente en 1850.

En 1851 se produce un motín en contra del presidente Manuel Bulnes, efectuado por el batallón Valdivia a cargo del coronel  Pedro Urriola, donde Lagos, fue fiero rival del revolucionario.

En 1859 asciende a sargento mayor, siendo destinado  a la frontera en la localidad de Mulchen con el 4º de línea, protegiendo la línea del bio-bio contra los mapuches.

En 1862 tiene una destacada actuación en la pacificación de la araucania, tomando parte en las expediciones de Mulchen, Angol y Nacimiento.

Como teniente coronel en 1865, fue designado comandante del 4º de Línea.

Al terminar el año de 1868, las posiciones políticas se agitaban sobre el gobierno del presidente José Joaquín Prieto, buscando seriamente la revolución. Los diarios de Santiago habían destacado la conducta de Lagos en la lucha contra los mapuches y el general José Manuel Pinto había informado al gobierno en su parte que: "La victoria obtenida por el comandante Lagos a orillas del Traiguen, ha sido un hecho de armas verdaderamente heroico, que revela el alto grado las brillantes dotes del jefe y disciplina de sus tropas", por lo cual los contrarios al gobierno trataron de tentar a Lagos en contra del gobierno, planes que el coronel rechaza de plano, por lo cual se levantaron en contra de el.

Cansado de los sucios movimientos políticos que querían ensuciar su brillante carrera Lagos presenta su renuncia en abril de 1869.

Regresa a Chillan junto a su esposa a dedicarse a la agricultura.

En 1875, fue llamado nuevamente al servicio, luego de desempeñarse como intendente interino de Ñuble, gobernador de Mulchen e intendente de Bio Bio.

Al declararse la guerra del pacifico, se encontraba en Santiago, teniendo la misión de organizar un regimiento de infantería, creando así al Santiago.

El 20 de Mayo de 1879, él con su regimiento zarpaba a bordo del Rimac con rumbo a Antofagasta.

Luego de un breve periodo en Antofagasta el regimiento Santiago fue estacionado en Tocopilla  y luego al caserío de Quillagua, luego a Jazpampa en 1880.

Las actuaciones del coronel Lagos desde el comienzo de la guerra, habían llamado la atención del ministro en campaña don Rafael Sotomayor y como lo tenia bien considerado decidió nombrarlo Jefe de Estado Mayor General, para que atesorara al general Escala, nombramiento que no le pareció bien debido a la mala relación existente entre ambos, por lo cual al poco tiempo Lagos renuncio al cargo, pidiendo permiso de volver a Santiago.

Al renunciar el general Escala, Lagos vuelve al ejercito como primer ayudante del estado mayor del general Baquedano.

En la batalla de Tacna el día 26 de mayo, Lagos fue el alma de las ordenes de Baquedano, recorriendo durante la acción todo el frente, para orientar a los jefes de las divisiones de los pormenores de las ordenes dictadas por el general.

Después de la batalla de Tacna, Baquedano le entrego la división de reserva para que marchara a Pachia y persiguiera al enemigo que se decía reorganizaba, para actuar en una segunda batalla, lo que era inexacto. Lagos regreso cuatro días después, con armas, municiones y prisioneros y la noticia que el adversario se había fugado hacia el norte del Perú por los caminos de la sierra y hacia Bolivia por el Desaguadero.

Para realizar el asalto a las posiciones peruanas apostadas en Arica, Baquedano busco el hombre indicado para la tarea con solo 150 cartuchos por soldado, eligiendo al coronel Lagos.

El coronel divisa de inmediato la enorme dificultad a que estaba abocado pero como era hombre de carácter y recursos acepto la misión.

Las fuerzas que se pusieron a disposición de Lagos eran: Regimientos Buin, 3º y 4º de Línea, Lautaro y el batallón Bulnes más dos escuadrones del Carabineros de Yungay y dos del Cazadores a caballo. En total 5.600 hombres.

Amanecía el día 7, cuando las unidades chilenas alcanzaban sus líneas de ataque. Entre las sombras dormía la ciudad y la masa del morro se recortaba a lo lejos. Había calma en el paisaje y la camanchaca cubría la tierra arrastrándose sobre la arena. Se había ordenado que las unidades  avanzaran en completo silencio, tratando de

no delatar su presencia. El plan de Lagos fue perfecto y el Morro de Arica cayo en poder de los chilenos en 55 minutos. Fue una de las acciones más brillantes de la guerra y todo fue obra del coronel Pedro Lagos.

En la campaña de Lima, donde se produjeron las batallas de Chorrillos y Miraflores, el coronel Pedro Lagos estuvo al mando de la III división, teniendo una destacada actuación.

Al regresar las tropas a Chile, Lagos quedo al mando del ejercito de ocupación en Lima, durante 2 meses, pero lamentablemente no tenia la mano dura como para sofocar la política anti chilena que se incubaba en el seno de la ciudad, siendo remplazado por el contralmirante Patricio Lynch.

Lagos regresó a Chile y fue recibido con la consideración a que le daban derecho a sus grandes servicios prestados a la nación.

En Santiago fue designado comandante de armas de la capital en 1881 y elegido mas tarde diputado por Rancagua al congreso de 1882-1885.

Su salud se había quebrantado como una resultante de las numerosas campañas.

Fallece en Concepción el 8 de enero de 1884, cuando aun no se había firmado la paz con Perú.

*Biografía cortesía Don Manuel Espinoza