La Guerra del Pacífico ; Los Héroes Olvidados                       www.laguerradelpacifico.cl                                                                                                   Por Mauricio Pelayo González
 







 

Arenga del General en Jefe del Ejército chileno en el Asalto y toma de Pisagua

El Asalto y toma de Pisagua, es considerado en la actualidad como el primer desembarco anfibio en guerra en la época moderna. A continuación podrás leer las palabras que alentaron a los soldados chilenos en esta acción

 

 

 

Soldados:

Ha llegado, por fin, la hora por tanto tiempo anhelada, de ir a buscar a nuestros enemigos en su propio suelo. Tres veces las huestes de Chile lo han pisado como libertadores; hoy vamos a pisarlo como castigadores de una negra alevosía.

Tomando por debilidad nuestro espíritu benévolo y conciliador, creyendo que nuestra fecunda y larga paz, solo interrumpida para proteger su existencia de pueblo independiente, hubiera enervado nuestro brazo, el ingrato Perú se ligaba tenebrosamente para atentar a nuestros derechos y seguridad.

Soldados:

Que los que nos han obligado a soltar los instrumentos de trabajo para empuñar el sable y el fusil, conozcan luego, que si nuestro brazo tiene suficiente poder para arrancar los tesoros a las entrañas de la tierra y dar vida a los desiertos, lo tiene mucho más aún para batir a los enemigos de Chile.

Marchemos a llevar la guerra y sus tremendas consecuencias a los violadores de nuestro derecho, a los confiscadores de las propiedades de nuestros conciudadanos, a los que han expulsado y maltratado los enérgicos e inteligentes trabajadores que daban vida a sus ciudades y existencia a sus industrias; a los desapiadados perseguidores de las mujeres y niños, porque tenían la gloria de ser chilenos. Que caiga sobre ellos el castigo que merecen!

Soldados:

¡La hora de los combates ha sonado!

Vuestros varoniles pechos palpitarán pronto en las grandes emociones de los guerreros cuando se ven frente a frente de los enemigos de su patria.

Sé bien lo que puedo esperar de vosotros, que con admirable constancia, moralidad y disciplina, habéis soportado los rigores de la enseñanza militar; sé bien que no necesito recomendaros el valor y sacrificio, porque conozco que la divisa de nuestra Patria “vencer o morir”, está esculpida en vuestros corazones.

¡Soldados!

¡A los combates! Que vuestros hechos engrandezcan el nombre de Chile y lo hagan temido de sus enemigos.

Vuestro General,

                                                                                                          Erasmo Escala