La Guerra del Pacífico ; Los Héroes Olvidados             www.laguerradelpacifico.cl                                                                                                                             Por Mauricio Pelayo González
 







 

Captura de la Pilcomayo

Campaña Naval de la Guerra del Pacífico

 

 

 

El  Blanco Encalada se encontraba haciendo reconocimientos cerca del puerto peruano de Mollendo cuando desde sus posiciones se divisaron tres humos al sur, que venían en dirección al blindado chileno. Eran los buques peruanos la Unión, Pilcomayo y el Chalaco.

La Unión al reconocer al Blanco y sabiendo que este era muy superior a cualquiera de los tres, retrocedió tomando rumbo al sur, al encuentro de los 2 buques que lo acompañaban. Reunidos los tres comandantes, forjaron el plan de huida para evitar ser capturados. La Unión, el más rápido de los tres, debía atraer al blindado dando así tiempo a sus aliados para huir, por lo cual tomo rumbo al oeste llamando la atención del enemigo, mientras la Pilcomayo tomo rumbo a toda maquina hacia el sur y el Chalaco tomo rumbo sureste.

El almirante Galvarino Riveros, sabedor de la velocidad de la Unión y de lo difícil que seria darle alcance se decidió ir tras la Pilcomayo a toda maquina.

El comandante del buque peruano, don Carlos Ferreiros, se percata que su perseguidor se acercaba rápidamente y sabia que seria imposible huir, por lo cual cito a sus oficiales para decidir la suerte de su buque. La decisión fue tomada rápidamente, debían incendiarlo o hundirlo, evitando así caer en manos del enemigo.

Ya a menor distancia el Blanco comenzó a disparar sobre la cañonera peruana causándole mucho daño, mientras eran abiertas las válvulas de esta y desparramo sobre su buque todo elemento inflamable para poder quemarlo. Al iniciarse el incendio, detuvo el buque arriando los botes para salvar a su gente, los cuales con banderas blancas anunciaban que no entrarían en combate.

El almirante chileno al llegar al lugar hizo abordar la cañonera enemiga por el comandante Goñi, el cual arrió la bandera peruana que se mantenía flameando, cambiándola por la chilena. Se envió gente a apagar el incendio  y cerrar las válvulas, evitando así la perdida de la nave. Una vez cumplida la misión, fue llevada la cañonera a remolque por el Blanco hasta Pisagua, reparado el buque fue llevado a Valparaíso.